Reflexiones

Maria CovarrubiasCuando mis hijos eran pequeños les encantaba que les contara historias, al mirar sus ojitos fijos en mí, sabía que estaban conectados con lo que les narraba.  

La Sagrada Escritura contiene interesantes historias que nos dejan ver quiénes somos en la historia de Dios.  

Cuando no hacemos una pausa para conectar nuestra historia con la de Dios, el acelerado ritmo del mundo se convierte en nuestra realidad.  

Prestar atención a la historia de Dios, nos ayuda a definir y entender nuestra vida.  

Dios escogió revelar su vida a nosotros en la Persona de Jesucristo, con Él y en Él nuestra vida tiene un contexto, por eso, cuando decidimos desconectarnos de este contexto nos desconectamos de nuestra fuente.  

   

 Los meses próximos son una época del año que muchos esperan con ilusión; momentos de reuniones familiares y ninguna escasez de celebraciones en nuestra Iglesia. Tenemos el Día de Todos los Santos y Todos los Fieles Difuntos, el Día de Acción de Gracias, grandes Fiestas para la Inmaculada Concepción y Nuestra Señora de Guadalupe, y, por supuesto, los tiempos litúrgicos de Adviento y después Navidad. Esperamos con anhelo el esparcimiento del receso del Día de Acción de Gracias y la Navidad, dar regalos, saborear platillos deliciosos y pasar tiempo con amigos y familiares.  

Teresa Rocha¿Le has dado gracias a Dios en este día? El mes de Noviembre nos da la oportunidad de pensar en todo lo que podemos dar gracias especialmente el día 23 de noviembre cuando el país se une para reconocer todas las bendiciones recibidas. Hay muchas razones por las que una persona podría decidir vivir su vida con una actitud de agradecimiento. Esto quiere decir que vive cada momento apreciando la belleza de cada momento que la vida le ofrece. Hemos sido creados para amar a Dios abundantemente con un corazón agradecido.

En el evangelio de Lucas 17:11 diez personas que tenían lepra se encontraron con Jesús y dijeron, “Jesús, Maestro, ten piedad de nosotros” y cuando fueron sanados de la lepra solo uno regreso y le dio las gracias. Cuando uno se olvida de las bendiciones recibidas todos los días uno puede vivir la vida como los nueve que fueron sanados, pero en lugar de regresar y darle gracias a Jesús ellos siguieron con su vida diaria olvidando de las bendiciones que habían recibido.

Otra razón por la que hay que vivir con corazón agradecido es el ver el milagro de la vida porque cada parte de nuestro cuerpo funciona milagrosamente, y cada día tenemos la oportunidad de dejar que Dios entre en nuestro espacio más íntimo, y así continuamos con los misterios de la vida humana que nadie puede explicar. Definitivamente si vemos la vida como un milagro podríamos transformar las actividades de la vida diaria en oportunidades de agradecimiento y trabajos rutinarios se pudieran convertir en eventos que se disfrutan, y cambiar los eventos rutinarios en bendiciones.  

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