El 8, 9 y el 12 de febrero la comunidad guatemalteca de la diócesis organizó celebraciones en honor a Santa Eulalia que es muy amada por la comunidad guatemalteca tanto en su patria como en el extranjero. Santa Eulalia es especialmente amada por las personas que provienen del municipio en Guatemala que lleva su nombre, Santa Eulalia que es parte del departamento de Huehuetenango. Muchas de quienes ahora residen en nuestra diócesis de San Bernardino.


En las festividades del miércoles 12 de febrero se celebró una Misa por el Reverendísimo Obispo Alberto Rojas en la parroquia de San Antonio en Riverside a las 7 pm. En la Misa cantó un coro de niños formado para este evento y varias personas vistieron de trajes típicos. Después de la Misa se compartieron refrigerios en un convivio para todos los presentes en celebración de esta gran Santa.


El Compás habló con algunos líderes de las diferentes comunidades sobre la importancia de y el afecto por Santa Eulalia entre la comunidad guatemalteca y la importancia de compartir estas celebraciones con las nuevas generaciones.


Juan Gaspar, Coordinador de la Comunidad San Pedro Región 18 dijo que “La celebración de nuestra santa patrona Eulalia virgen y mártir es un momento para recordar nuestras raíces, nuestro origen, sobre todo la manera en la que Dios nos protege y nos conduce a través del ejemplo de esta santa del cuarto siglo de la era cristiana. La gente tiene mucha fe en Santa Eulalia por sus milagros. Todos ponen su fe en ella, especialmente las jóvenes porque ella fue martirizada a los 13 años.”


En su homilía el Obispo Rojas también habló sobre como Santa Eulalia nos da un ejemplo a seguir ya que ella se entregó por entero a Cristo como virgen y mártir:


“Hoy recordamos a esta santita que ustedes celebran, Santa Eulalia…[que] era una jovencita… la martirizaron tanto por creer en Dios, por tener una fe cristiana, por creer en Cristo. Pero a pesar de todos los azotes y los martirios que le hicieron siguió creyendo. [Ella tuvo] ese compromiso tan serio de ser fiel a su maestro Jesucristo en su fe.”


También hablamos con los líderes sobre sus sueños para su comunidad en el futuro. Un miembro de la comunidad Santa Eulalia, quien quiso permanecer anónimo, dijo que su sueño para su comunidad era “Que la comunidad crezca, no solo en número, sino en la fe. Que nuestros encuentros para hacer oración puedan ser momentos para que conozcamos de mejor manera a nuestro Dios.”


Recordando el ejemplo de Santa Eulalia, Juan Gaspar dijo: “Nuestra comunidad, a ejemplo de ella, quiere seguir al Señor en todo momento, en los momentos buenos y malos que se presentan en la vida.”


El coordinador del grupo Santa Eulalia, Pablo Virves, también compartió sus sueños para su comunidad: “Quiero que la comunidad tenga fe [y] que se reúnen. Muchas personas…se pierden, pero estamos aquí en este país por necesidad… y Dios nos ayuda a seguir en este lugar…Dios está con nosotros.”