El 15 de septiembre el Obispo Alberto Rojas se unió a una delegación diocesana que hizo una donación de más de 8,000 botellas de agua a la Misión San José en Thermal para ser distribuida en las comunidades cercanas de parques de casas móviles que fueron fuertemente afectadas por la Tormenta Tropical Hilary.


Cayeron casi tres pulgadas de lluvia en el este del Valle de Coachella el primero de septiembre, inundando rápidamente las calles y algunas casas. El condado de Riverside declaró un estado de emergencia local después de descubrir una rotura en el acotamiento protector de un sitio de contención de desechos tóxicos que podría haber contaminado el suministro de agua para el Parque de Casas Móvil San José y el Parque de Casas Móvil Vargas, la Misión San José, y el Parque de Casas Móvil Gámez. Además de que la tormenta del 1 de septiembre dañó varios caminos, todavía había agua estancada en el área a partir del 15 de septiembre.


Los Servicios de Emergencia del Condado de Riverside y el Salvation Army donaron 7,800 botellas de agua y Simpler Life Emergency Provisions, Inc. de Redlands, donó casi 500 latas de agua que tiene una vida útil de 50 años.
El agua fue entregada al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en Mecca. La parroquia ayudará a distribuir el agua a la Misión San José y los residentes de los parques de casas móviles.


Durante la tarde que pasó en el Valle de Coachella, el Obispo Rojas visitó el Centro Galilea, una organización sin fines de lucro que se encuentra en Mecca que ha proporcionado alojamiento, comidas y servicios a los residentes de los parques de casas móviles afectados por las inundaciones repentinas. El Centro Galilea fue fundado en 2010 por Claudia Castorena y Gloria Gómez y se esfuerza por suplir las necesidades de comida, ropa y otras necesidades básicas para las poblaciones locales de niños, familias y trabajadores campesinos de bajos recursos en el este del Valle de Coachella.


“El Centro Galilea es el agua en el desierto,” dijo el Obispo Rojas. Les agradeció a las dos mujeres por su arduo trabajo y sus esfuerzos por ayudar a aquellos con necesidad en la comunidad, varios de quienes son jornaleros, campesinos e inmigrantes.


Además de la donación de agua, el Obispo Rojas se reunió con varios líderes comunitarios que han estado ayudando a familias en el área y habló sobre mantener una relación continua para seguir ayudando al este del Valle Coachella.


De ahí, el Obispo Rojas fue a la Misión San José para reunirse con el Padre Francisco Gómez, S.T., párroco de Nuestra Señora de la Soledad en Coachella y el alcalde de Coachella, Steve Hernández, para hablar sobre como la Iglesia y el gobierno local pueden colaborar para seguir ayudando a las comunidades del este del Valle de Coachella.


Durante la reunión, el alcalde Hernández se comprometió a ayudar a conectar el gobierno local con la Diócesis con la meta de hacer disponibles servicios necesarios y becas a la Misión San José y a los residentes de los parques de casas móviles. También habló con Anne Marie Gallant, directora de la Oficina Diocesana de las Operaciones Colaborativas de Emergencia, sobre las luchas que los residentes de los parques de casas móviles enfrentan. Parte de la reunión se dedicó a discutir como la iglesia y los líderes del gobierno local pueden establecer confianza con los residentes de los parques de casas móviles para ayudarles a recuperarse de los impactos de la tormenta del 1 de septiembre además de prepararse para inundaciones repentinas que podrían ocurrir en el futuro.