Por Teresa Rocha
Durante los tiempos de Adviento y Navidad, el amor generoso de nuestros voluntarios brilla aún con más fuerza. Muchos centros de distribución de despensas de alimentos se transforman en lugares de profunda caridad y celebración sincera. Las familias se inscriben para recibir regalos de Navidad para sus hijos, y las personas que experimentan la falta de vivienda son invitadas a compartir sus deseos navideños, esperanzas sencillas que, gracias a la bondad de los voluntarios, se convierten en momentos de alegría y dignidad.
A lo largo de la diócesis, equipos parroquiales se unen con una creatividad extraordinaria para llevar la luz de Cristo a la vida de quienes están atravesando dificultades. Desde programas de entrega de regalos y comidas reconfortantes, hasta despensas decoradas y un espíritu de profunda unidad, los voluntarios hacen posible que muchos experimenten la ternura, la calidez y la esperanza de la temporada navideña
Del 30 de noviembre al 21 de diciembre, la Iglesia de St. Matthew, en Corona, coordinó una colecta de calcetines y artículos de higiene personal, a través del Ministerio de Formación en la Fe. Esta colecta apoya a las personas necesitadas que acuden a la oficina parroquial en busca de ayuda con artículos básicos de higiene o para el clima frío.
Del 6 al 21 de diciembre, la Iglesia de St. Anthony, en Upland, realizó una colecta de juguetes navideños en colaboración con Mary’s Mercy Center en San Bernardino.
El 24 de noviembre, los estudiantes de confirmación de la Iglesia Holy Spirit, en Hemet, confeccionaron 31 cobijas para el ministerio de personas sin hogar, para que puedan ser entregadas a sus hermanos y hermanas que viven en las calles. También escribieron tarjetas navideñas para acompañar cada cobija.
El 13 de diciembre, el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, en Mecca, organizó una clínica médica gratuita. La clínica ofreció varios servicios sin costo, como cortes de cabello, regalos de Navidad para niños, atención primaria de salud, ropa, víveres y apoyo en materia de salud mental.
Del 13 al 14 de diciembre, la Iglesia The Holy Name of Jesus, en Redlands, coordinó una colecta de alimentos para las personas necesitadas de la parroquia y la comunidad local.
Del 20 de septiembre al 13 de diciembre, St. Anne in the Mountains, en Running Springs, llevó a cabo “Operation Silver Star”, una colecta de calcetines, pantuflas, guantes, gorros, bufandas y mantas pequeñas para ayudar a mantener abrigados a los adultos mayores de la comunidad durante la temporada de invierno.
El 16 de noviembre de 2025, cuando la Iglesia celebraba la Jornada Mundial de los Pobres, el Santo Padre nos recordó que “En medio de las pruebas de la vida, nuestra esperanza se inspira en la certeza firme y reconfortante del amor de Dios, derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo”. Esta profunda verdad refleja hermosamente el espíritu que guía a cada voluntario que sirve en nuestras despensas de alimentos y en los ministerios parroquiales de asistencia. Su labor es más que un servicio; es un testimonio vivo del amor de Dios actuando en nuestras comunidades.
Cada voluntario comparte sus dones con una generosidad que solo puede ser inspirada por el Espíritu Santo. Su compasión, constancia y alegría revelan el corazón de Cristo, quien nos llama a ser sus manos y pies en el mundo. Día tras día, responden a las necesidades de nuestros hermanos y hermanas con valentía, humildad y esperanza inquebrantable.
A todos nuestros voluntarios: gracias.
Gracias por ver a Cristo en cada persona a la que sirven.
Gracias por su compasión, su tiempo y su presencia fiel.
Gracias por ser portadores de esperanza en un mundo que la necesita ahora más que nunca.
Que el Señor los bendiga abundantemente por el amor que dan con tanta generosidad, y que continúen siendo fortalecidos por el Espíritu Santo, cuya gracia inspira cada acto de servicio que ofrecen.