“Mientras vivimos este momento frente  a la amenaza del coronavirus en nuestras comunidades, estamos llamados a buscar nuevas maneras de estar juntos.”

 

Las palabras del Obispo Gerald Barnes momentos antes de la celebración de la primera Misa Dominical transmitida en vivo el 22 de marzo captan la tarea primordial de la Diócesis y sus parroquias en medio de la serie de restricciones gubernamentales instituidas para disminuir la difusión del COVID-19.

El uso de los medios digitales para mantener conectadas las comunidades de fe se ha vuelto crítico.  Al momento que el Obispo Barnes anunció el 17 de marzo la suspensión de todas las Misas públicas en la Diócesis y una serie de otras restricciones sobre proveer los Sacramentos públicamente, las parroquias tuvieron que comunicarse con sus comunidades digitalmente.  Fue esencial proveer apoyo e información sobre cómo las parroquias continúan proveyendo servicios y recursos.  La respuesta de muchas comunidades parroquiales ha sido rápida y sustancial.

La preocupación para la mayoría de las personas ha sido la suspensión de las Misas públicas, donde la comunidad se reúne cada semana en gran número, comparte la celebración de la Eucaristía y ofrece apoyo financiero a la parroquia. Para poder mantener esta conexión digitalmente, la mayoría de las parroquias en la Diócesis ahora están transmitiendo la Misa en vivo, tanto diariamente y los domingos.  Desde la fecha en que se escribió este artículo, 50 parroquias están usando teléfonos, tabletas o vídeo cámaras para captar las liturgias y luego transmitirlas a través de las plataformas de Facebook o YouTube.  Además de las Misas parroquiales transmitidas en vivo, muchos sacerdotes han invitado al público a escribir en las redes sociales sus intenciones para las Misas privadas que los sacerdotes continúan celebrando diariamente.

La Diócesis está transmitiendo en vivo la Misa diaria desde la Casa de Formación San Junípero Serra con los sacerdotes que viven en residencia ahí.  Los domingos, la Misa con el Obispo Barnes se transmite en vivo y es ofrecida a las 11am y la transmisión en vivo de la Misa en español con el Obispo Coadjutor Alberto Rojas es ofrecida a las 9am.  Los seminaristas que viven en la Casa de Formación Serra han desempeñado los papeles de lectores y cantores en la Misa.

Debido a las restricciones sobre las reuniones públicas, la Diócesis emitió directivas recordando a las parroquias a limitar la presencia de otras personas cuando se transmitan las Misas en vivo .  Ningún miembro del público puede asistir; sólo se permite un técnico para asistir con la transmisión en vivo, una persona adicional para asistir con las lecturas o para servir como cantor, y alguien que provee la interpretación del Lenguaje de Señas Americano.
Para algunos sacerdotes, la experiencia de celebrar la Misa en una iglesia o capilla vacía fue una experiencia extraña.

“Celebré la Misa esta mañana sintiéndome un poco extraño porque...yo era la única persona que estaba aquí,” reportó el Padre Gino Galley, Sacerdote Ministro en El Santo Nombre de Jesús y que fue ordenado solamente el año pasado, en un vídeo mensaje el 19 de marzo.  “Ustedes, mis hermanos Católicos y parroquianos, estaban ausentes.”

Algunas parroquias también han usado formas más tradicionales de comunicación masiva, enviar cartas y postales a los parroquianos, y programando unas cuantas horas todos los días para hacer llamadas directamente a los hogares para ver cómo están.

Mientras que transmitir la Misa en vivo fue lo primero que hicieron muchas parroquias, la mayoría de ellas han hecho mucho más a través de la tecnología para mantenerse en contacto.  Varios pastores ofrecieron vídeo mensajes a su rebaño al comienzo de la orden de confinamiento.  El Padre Lou Abdoo, I.M.C., Pastor de la parroquia de San Francisco de Sales en Riverside, usó el sentido del humor e historias de su niñez en la escuela Católica para crear una conexión. El Padre Eliseo Napiere, MSP, Pastor de la parroquia de Santiago el Menor en Perris, ofreció palabras de apoyo.

“Sólo esperen,” dijo él con calma. “Yo sé que son ustedes fuertes en enfrentar los diferentes retos en la vida.”

El Padre Anthony Dao, pastor de Santa Catalina de Alejandría en Temecula, dijo en un vídeo mensaje que la nueva realidad lo hacía sentirse “tanto nervioso como emocionado.”  En su vídeo también ofreció instrucciones específicas sobre cómo acceder recursos en línea para la formación en la fe de adultos, la educación religiosa, alcance social y donación electrónica- un tutorial de cómo está funcionando ahora la parroquia.

“Ha sido mi sueño extender la mano a las personas a través de los medios de comunicación, evangelizar” dijo el Padre Dao.  “También me siento nervioso porque esta es una manera muy diferente de alcanzar a las personas en poco tiempo.”

El Padre Gerald Vidad, párroco de la parroquia de San Antonio en Upland, le ofreció a su pueblo un mensaje musical, compartiendo un vídeo en que él cantaba “Bless the Lord, O My Soul” (Bendice al Señor, Alma Mía). El Diácono Eric Vilchis y su esposa, Rosalie, también hicieron algo similar, compartiendo la canción “Hold on to Love” (Confía en el Amor) en la página de Facebook de la parroquia de Nuestra Señora de la Esperanza en San Bernardino.
Para honrar las tradiciones de la Cuaresma varias parroquias han proveído las Estaciones de la Cruz virtualmente los viernes, proveyendo guías de adoración e invitando a las familias a grabarse rezando las estaciones y compartir el vídeo en la página de Facebook de la parroquia. Otras parroquias han ofrecido las oraciones poderosas de la Iglesia digitalmente incluyendo Rosarios, Horas Santas y Adoración.

El uso de los medios digitales durante la pandemia ha tomado lugar a todos los niveles de la Iglesia.  El Papa Francisco invitó al mundo a orar el Padre Nuestro juntos el 25 de marzo.  Como apoyo de este esfuerzo el Obispo Rojas ofreció una recitación local del Padre Nuestro al mediodía hora del Pacifico.

“Ofrezco esta oración en unión con todos ustedes que pueden participar desde dondequiera que estén,” dijo el Obispo Rojas, antes de comenzar el Padre Nuestro.

Dos días después, los fieles de la Diócesis se unieron al mundo que miraba la Bendición Urbi et Orbi del Papa Francisco, transmitida por la página web de las Noticias del Vaticano.

Una ventaja de transmitir las Misas y otros eventos litúrgicos digitalmente es que la mayoría se pueden ver por un periodo de tiempo después de que han tomado lugar.  Para las Misas Episcopales del Obispo Barnes y el Obispo Rojas miles de Católicos ven la transmisión en vivo y en los días siguientes el número de aquellos que las ven crece de manera exponencial. Desde la fecha en que se escribió este artículo, más de 11,000 personas han visto la Misa del 22 de marzo del Obispo Barnes, y más de 7,800 personas han visto la Misa del 22 de marzo del Obispo Rojas en español.

Las familias se reúnen alrededor de la pantalla de la computadora o la televisión e intentan abrirse a esta nueva manera de celebrar la Misa.  La mayoría de los mensajes en los medios sociales de la Diócesis han sido de gratitud.

“Mi enlace está listo.  ¡No puedo esperar!”  Compartido en un post por Dolores Vatier-Ahern.

“Gracias por todos los eventos transmitidos para que todavía podamos adorar como una comunidad y en unión con nuestros Obispos y nuestro Santo Padre,” compartió en un post Dixie Diamond.

“Me sentí como que estaba en mi parroquia,” comentó Mark Albert Lewis.

Los medios sociales también han servido como un lugar para que los Católicos expresen su dolor y su descontento al no poder recibir los Sacramentos. Algunos les han pedido a los líderes de la Iglesia a que reconsideren sus decisiones de suspender la Misa y que otra vez hagan disponible públicamente la Eucaristía y la Confesión en este tiempo de aflicción.

El Obispo Barnes ha expresado claramente en sus comentarios en las dos Misas transmitidas en vivo que él ve la decisión de suspender las reuniones públicas como una decisión que está en armonía con las enseñanzas de la fe Católica.

“Valoramos las vidas de nuestros hermanos y hermanas,” dijo él en su homilía el 29 de marzo. “Porque somos personas de vida, seguimos las directivas.”

En un vídeo mensaje publicado el 21 de marzo en la página de Facebook de Nuestra Señora de la Esperanza, el Padre David Andel, Vicario Judicial de la Diócesis y un sacerdote en residencia en Nuestra Señora de la Esperanza, hablaron del dolor que muchos están sintiendo por la suspensión de las Misas públicas y les pidió que se mantuvieran conectados con su Iglesia a través de la tecnología.

“La Iglesia no los ha abandonado,” dijo él. “Estamos con ustedes en formas siempre antiguas y siempre nuevas.”